Consultoría Astrológica
La Astrología, sin duda nos
aporta el más amplio y universal modelo de la condición humana y
si bien la lectura del Mapa Natal, suele ser el disparador de un profundo
proceso de esclarecimiento personal, hay algo de lo cual esta disciplina, la
Astrología, carece: una técnica terapéutica. El Mapa Natal, nos aporta una
enorme cantidad de información acerca de lo que podríamos llamar las pautas
arquetípicas de la personalidad, pero la pregunta que frecuentemente nos hacemos
quienes practicamos la Astrología, es ¿cómo hacemos para armonizar todo esto, en
una persona cuyos sufrimientos, esfuerzos y diferencias son únicos?.
Y aquí
es donde la Consultoría Psicológica viene en auxilio de la
Astrología, cubriendo esta carencia.
La
Consultoría psicológica fue creada
hace más de 50 años
por
Carl Rogers (1902-1987), quien se doctoró en
psicología en la Universidad de Columbia en 1931, fue profesor de la
Universidad de Ohio de 1940 a 1945, de la de Chicago hasta 1957 y desde
esa fecha de la Universidad de Wisconsin. Luego de investigar con niños maltratados,
y disconforme con las prácticas terapéuticas y las técnicas de diagnóstico
de su época, fundó lo que se conocería como “psicoterapia conversacional o
centrada en la persona o enfoque centrado en la persona”, terapia no
directiva que con el tiempo, terminaría convirtiéndose en la más clásica
de las terapias humanistas.
Rogers sostenía que los seres humanos, así como
todos los seres vivos, están dirigidos por una tendencia innata a sobrevivir y
reafirmarse, que él llamó "tendencia actualizante", y que esta, sino fuera obstaculizada en su
despliegue, debería llevarles al desarrollo personal, a la madurez y al
enriquecimiento vital. Cada persona tiene la capacidad para el autoconocimiento,
el cambio constructivo y también las capacidades para comprenderse a sí misma y
resolver sus problemas.
Este método otorga especial
importancia a la relación entre el terapeuta y el paciente: la personalidad del
terapeuta participa de forma activa en el acontecer psíquico del paciente
(situación contraria por ejemplo al psicoanálisis clásico) y puede ser utilizada de modo
deliberado para conseguir determinados objetivos terapéuticos que conduzcan al crecimiento psíquico y a la independencia
personal.
La acción del terapeuta o
consultor, ayudará al consultante en éste proceso de descubrimiento, no sólo con
su capacidad o su preparación técnica, sino mediante una serie de cualidades
personales que Rogers consideraba esenciales. El terapeuta debe tener la
capacidad de entender, identificarse y compartir las emociones y los
sentimientos de quien lo consulta (empatía), abstenerse de juzgar lo que el
paciente es, dice o relata (aceptación positiva incondicional), y ser auténtico
en la expresión de sus opiniones. Esta última característica, denominada
"congruencia", implica una coincidencia entre el pensar, el decir y el hacer, y
además de ser una cualidad deseable en un terapeuta, es también un objetivo que
el consultante comenzará a lograr en su propia vida, a medida que avance el proceso
terapéutico.
Al mostrar empatía y una sincera
preocupación por lo que le sucede al consultante y al aceptarlo tal como es, éste aprende
a lo largo del proceso, a mostrar sus verdaderos sentimientos, y a
escuchar sus propios pensamientos, incluso aquellos a los que más les teme, sin
miedo a ser juzgado, consiguiendo así alcanzar un estado de autoaceptación donde
son posibles el cambio y el desarrollo personal.
La Astrología permite, utilizando
el Mapa Natal, ampliar la mirada y profundizar el conocimiento que el
consultante tiene de sí mismo y de su lugar en el universo, mostrándole que su
vida forma parte de una trama mayor, la cual habitualmente desconoce, y
posibilitando que se haga cargo de sí mismo y de su Destino. La Consultoría
Psicológica, aporta un método terapéutico de probada eficacia, para
posibilitar y facilitar éste proceso.
INFORMACIÓN -
CONSULTAS